Ocho consejos para adaptarte al cambio de hora

Publicado el 24 Marzo, 2017 por SIGRE

Dos veces al año, el último fin de semana de marzo y de octubre, debemos ajustar nuestros relojes cuando llega el cambio oficial de hora. Es una medida que favorece el ahorro de energía, al aprovecharse mejor las horas de luz natural y usarse menos iluminación artificial.

Con el cambio de hora, tanto cuando se adelanta como cuando se atrasa la aguja del reloj, se puede ver alterado el ritmo biológico de nuestro organismo. Por ello, ante el primer cambio horario que se avecina en este 2017 este 26 de marzo –las dos de la madrugada pasarán a ser las tres–, queremos brindarte ocho recomendaciones para que tu reloj biológico se adapte al cambio con la mayor normalidad posible.

  1. Ajustar poco a poco la hora de acostarse. Se recomienda hacerlo de forma paulatina -15 minutos cada día, por ejemplo- y dormir siempre el mismo número de horas. No se recomienda dormir siesta hasta que el organismo se adapte al nuevo horario.

    Pinche aquí para ampliar la imagen
  2. Dejar un tiempo prudencial entre la cena y el momento de ir a cama.  Se recomienda modificar paulatinamente el horario de las comidas, especialmente de la cena, dejando dos o tres horas libres entre la cena y el momento de ir a la cama. Es recomendable no acostarse con hambre, pero tampoco después de una cena abundante.
  3. Hacer ejercicio regularmente y con moderación. Es mejor practicarlo en las primeras horas del día, evitando realizar ejercicio físico tres horas antes de acostarse. Además de contribuir a sentirnos mejor, el ejercicio ayuda a relajarnos.
  4. Evitar bebidas estimulantes. Se debe evitar ingerir bebidas estimulantes durante la segunda mitad del día –a partir de las 16:00 horas-, especialmente café, té, refrescos de cola o alcohol.
  5. Eliminar el consumo de tabaco. Según los expertos, la nicotina provoca también en el organismo un efecto estimulante que dificulta quedarse dormido con facilidad, al margen de que puede agravar patologías crónicas.
  6. No utilizar dispositivos electrónicos en la cama. Consultar dispositivos electrónicos como tabletas o móviles una vez acostados también afecta a la calidad del descanso.
  7. Un rato de lectura y habitación ventilada. En caso de problemas para dormir, los expertos recomiendan un rato de lectura antes de ir a la cama y dormir en una habitación bien ventilada. Se debe evitar mirar el reloj.
  8. Mantenerse hidratado. Una correcta hidratación es buena para nuestro organismo. Beber entre dos y tres litros de agua al día es bueno para la salud y para que nuestros órganos funcionen correctamente. Ello contribuirá también a un sueño reparador.

Fuente: Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *