Claves para conservar los medicamentos en verano

Publicado el 5 julio, 2018 por SIGRE

Durante la época estival, se alcanzan temperaturas altas que pueden afectar de forma negativa a los medicamentos.

El calor puede provocar una pérdida del efecto farmacológico de los mismos e, incluso, la aparición de efectos adversos.

Para evitar este tipo de consecuencias, hay que tener en cuenta que existen tres tipos de medicamentos según sus condiciones de conservación:

-En primer lugar, hay una serie de medicamentos que deben ser conservados en frigorífico, con una temperatura de entre 2° y 8° C. Puedes reconocer fácilmente estos fármacos revisando si en su envase incluye un asterisco como este:

Si vas a transportarlos, es importante mantener la cadena de frío y llevarlos guardados en un embalaje isotérmico refrigerado.

-En segundo lugar, existen otro tipo de medicamentos cuya recomendación es conservarlos a una temperatura inferior a 25°o 30°C. En el caso de que haya que trasladarlos, no deben exponerse mucho tiempo a temperaturas elevadas. Por ello, como medida de prudencia, es aconsejable transportarlos en un embalaje isotérmico sin necesidad de refrigeración.

-Y, por último, están los medicamentos que pueden conservarse a temperatura ambiente. Está comprobado que la estabilidad de estos medicamentos no se degrada cuando están expuestos a temperaturas de 40°C durante 6 meses. Estos fármacos no requieren de condiciones especiales para transportarlos; pero, es recomendable si viajas en verano, no llevarlos en el maletero del coche, ya que no dispone de ventilación o refrigeración y se pueden llegar a alcanzar temperaturas muy elevadas.

Ante cualquier duda sobre la conservación de un fármaco, puedes examinar el apartado 5º de su prospecto, que aporta información detallada sobre este asunto, o consultar a tu farmacéutico.

En general, es aconsejable que en casa guardes siempre los medicamentos en un sitio fresco, seco y que no esté expuesto a la luz solar, evitando lugares como el baño o la cocina, ya que se dan cambios bruscos de temperatura y tienen una gran humedad. Si detectas que el medicamento ha sufrido cambios en su aspecto, no lo utilices.

Para finalizar, recuerda depositar en el Punto SIGRE de la farmacia los envases, vacíos o con restos de medicamentos, los que no estén en buen estado de conservación, estén caducados o que ya no necesites. Así, podrán recibir el tratamiento ambiental adecuado. ¡Cuida de la salud de la naturaleza!

Fuentes: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF)

Print Friendly

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *