5 factores clave en la conservación de los medicamentos

Publicado el 10 Marzo, 2017 por SIGRE

La fecha de caducidad de cualquier fármaco es un elemento clave para garantizar su eficacia. Antes de utilizar un medicamento, además de leer el prospecto, es necesario comprobar su fecha de caducidad, que no debe confundirse con el tiempo de validez que ese medicamento tiene una vez abierto su envase.

Algunos colirios, jarabes, suspensiones orales o cremas deben desecharse transcurrido un periodo de tiempo, relativamente corto, desde la apertura de su envase. En estos casos, vendrá especificado en el apartado de ‘conservación’ del prospecto de ese medicamento.

Además de esta consideración, existen otra serie de factores para la conservación de los fármacos:

  1. Conservar embalajes y prospectos. En ellos es posible consultar la forma de conservación, la fecha en la que hay que tomar el medicamento o las dosis y la forma de deshacerse de ellos cuando caducan o no se necesitan.

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  1. Degradación. No se debe tomar ningún fármaco fuera del plazo indicado en su envase y, en su caso, en el prospecto o si se sospecha que no está en buen estado.
  1. Cambio de aspecto. En el caso de los inyectables o presentaciones líquidas, la turbidez o el cambio de color son indicadores de que algo no va bien. En los comprimidos, si alguno no es igual al resto, hay que sospechar de posibles alteraciones y es mejor no tomarlos.
  1. Conservar a temperatura ambiente significa mantener el fármaco entre 15 y 25 grados. Además, hay que tener en cuenta que hay fármacos que se deben guardar en la nevera. Esta circunstancia vendrá indicada en el envase y en el prospecto.
  1. Localización. Hay que mantener los medicamentos lejos de fuentes de calor y humedad. La cocina y el cuarto de baño no son, por tanto, lugares idóneos. Además, deberían guardarse en un lugar que esté lejos del alcance de los niños y resguardados de la luz directa.

Es fundamental para la salud  del paciente y de la naturaleza revisar el botiquín varias veces al año y retirar los medicamentos que estén caducados o que no vayan a utilizarse.

Los restos de medicamentos no deben tirarse por el desagüe ni a la basura, máxime si se trata de antibióticos. Por ello, es importante llevarlos, dentro de sus envases, a los Puntos SIGRE de las farmacias para cuidar el medio ambiente. Asimismo, cuando se acabe un medicamento, hay que llevar su envase vacío (caja, blíster, frasco, tubo, aerosol, etc.) al Punto SIGRE de la farmacia.

Recuerda siempre que vayas a tomar un medicamento, seguir las recomendaciones de tu médico o farmacéutico.

 

Fuente de información: Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).

La fecha de caducidad de cualquier fármaco es un elemento clave para garantizar su eficacia. Además de esta consideración, existen otra serie de factores para la conservación de los medicamentos.

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