8 pautas para una correcta hidratación

Publicado el 9 agosto, 2019 por SIGRE

¿Sabías que el 75% de nuestro cerebro, el 83% de la sangre y más del 70% del cuerpo humano está formado por agua?

Es el principal componente de nuestro organismo e interviene en múltiples funciones corporales básicas, facilitando la regulación de la temperatura y la adecuada eliminación de los productos de desecho de nuestro cuerpo.

Por ello, durante la época estival, es necesario ingerir la cantidad suficiente de agua que nos permita compensar las pérdidas sufridas debido al calor y al aumento de la sudoración y para mantener, así, un balance hídrico adecuado.

Niños, mayores, deportistas o embarazadas y lactantes constituyen colectivos de riesgo, al ser más vulnerables y tener una mayor necesidad de agua, dado que la edad, los problemas o circunstancias especiales de salud, las condiciones ambientales, la actividad física, la toma de medicación, el consumo de alcohol o la alimentación constituyen factores que varían las necesidades de aporte de agua en cada persona.

Para evitar la deshidratación, un problema médico que puede llegar a ser grave, ten en cuenta estos consejos que te damos e hidrátate correctamente:

1.- Consume agua. Se recomienda entre 2 y 2,5 litros de líquidos a diario.

2.- Circunstancias especiales. Hidrátate en mayor medida ante contextos de calor y sequedad ambiental elevados o fiebre y diarrea.

3.- Síntomas de la deshidratación. Sed, sequedad de mucosas y piel, disminución de la cantidad de orina y, en casos más graves, pérdida de peso, son algunos de ellos.

4.- Rehidratación. El agua y las bebidas con sales minerales, en concreto sodio, y con azúcares de absorción rápida, pueden facilitar una mejor rehidratación.

5.- Ejercicio físico. Es conveniente hidratarse antes, durante y después de realizar ejercicio y evitar las horas centrales del día (de más calor) para practicar deporte.

6.- Dieta. Sigue una dieta variada y equilibrada y si realizas una comida copiosa, ingiere una mayor cantidad de líquidos.

7.- Bebidas alcohólicas. Limita su consumo, ya que tienen un efecto diurético y empeoran las situaciones de deshidratación.

8.- Medicación. Consulta con tu médico o farmacéutico si tomas algún medicamento que pueda modificar tu estado de hidratación, como los diuréticos.

En caso de duda sobre los medicamentos, no olvides consultar el prospecto. Acuérdate de hacer un uso adecuado de ellos y, al finalizar el tratamiento, deposita los envases vacíos o con restos de medicamentos, tanto si ya no los necesitas como si están caducados, en el Punto SIGRE de la farmacia.

Fuente: Portalfarma y varios.

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